GUGUEL, BASE DE DATOS E IF STATEMENTS. UNO.






Fuente imagen:
40fakes.com
Autor: Ken Taylor





Absorta subió las escaleras de mármol pulido sin fijarse demasiado en la recargada decoración del palacete. 
Al abrir la puerta de la estancia no se percató de nada más. Cerró y comprobó que las luces permanecían apagadas. El alumnado se proyectaba sentado en sus respectivos espacios dedicados. Tecleaban sin parar, hipnotizados por sus pantallas.
Pulsó los interruptores para que se hiciese la luz. Y la luz se hizo. 
Aquí se encontraban todos: Primera sesión de la asignatura "Bases de datos y hoja de cálculo. Curso I".
No esperaba un grupo nutrido de interesados en la materia, pero la fe no la perdía. En los tiempos que corrían aprender hoja de cálculo y base de datos era imprescindible para obtener un título que te habilitase como potencial trabajador cualificado. Aquello era como el alfabetismo textual en el siglo XX. Si no sabías de estas materias, una persona se desenvolvía torpe y desquiciada por la sociedad. No conseguías ni un trabajo (más allá de la recogida de desechos o clasificador de residuos), ni mucho menos un salario digno.
Para poder superar ese nivel debías aprender a programar. Leer y escribir código. En definitiva: Aprender el lenguaje de las máquinas. 
Dos siglos más tarde, leer y a escribir código era una obligación estatal impartida en la educación básica.
Sin embargo, algunos adultos todavía no superaban el nivel suficiente para poder obtener el título y debían pasar el filtro si deseaban aspirar a algo más.  Ya nadie soportaba ser trabajador no cualificado. Sobre todo por las enfermedades. Un absoluto fiasco que no cubría ni las propias derivadas del mismo trabajo que te las provocaba. Una paradoja en toda regla. Ni que decir las prestaciones sociales a las que tenías acceso. 
El caso es que el punto común de todos ellos era el Centro de Enseñanzas de Código Obligatorio (ECO).

–Buenos días –interpeló sin mucha efusividad.
–Buenos días –respondieron al unísono con la misma emoción.

En aquel aula era innecesario pasar lista. Apenas contabilizó unos veinte al ojear los nombres. ¿En orden alfabético inverso?, pensó mientras deslizaba su dedo por el carpesano holográfico. ¿Por qué habrá ordenado así el #bot1 impresor?, se preguntó.
Sea como fuere, las presencias advertían menos de esa cifra. Pese a todo, la normativa estricta del centro, obligaba a pasar lista.


Para leer la segunda parte pulsa aquí.








1.Bot: programa informático simulando el comportamiento humano.

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