LA CHICA DEL TIEMPO VII. LAS TRES CES. CREENCIA, COHERENCIA Y COSTUMBRE

LA CHICA DEL TIEMPO VII. LAS TRES CES. CREENCIA, COHERENCIA Y COSTUMBRE



Fuente imagen: artfullymusin
Durante más de cuatro días entre ellos sólo se cruzaban las miradas de reconocimiento. Su matrimonio siempre fue telépata por convicción, de ahí que no hiciese falta alguna tener que poner sobre la mesa, las causas, el presente y las consecuencias de aquella potencia.
Lucía, más calmada por tener a Mario de su parte, se movía con soltura y calma por la casa. Todavía se negaba a salir. Imaginaba que con el tiempo, sería capaz de controlar aquello, sin embargo no las tenía todas consigo.
Una mañana a la hora del desayuno, Mario le sirvió, como de costumbre, las tostadas con miel y mantequilla para acompañar al café con leche.

-¿Sabes qué?-preguntó convencida- voy a ponerme hoy un poco de miel en el café con leche.
-¿Miel en el café? Si tú nunca has tomado miel en el café...-expuso confuso.
-Ya, pero hoy quiero miel en el café con leche, ¿algún problema?- insistió.
-Ninguno, ¿qué problema va a haber? Simplemente me extraña. Llevamos ¿cuánto?-preguntó- ¿dos años casados? Jamás te he visto acompañar el café con leche, con miel.
-Bien, tampoco habías visto nunca que tu mujer hiciera llorar al cielo al salir de casa, y, mira...así pasa. No podemos dar por sentado que los acontecimientos van a ser iguales siempre porque la coherencia y la fuerza de la costumbre crean ser una y la misma.

Mario sonrió. 

-Tienes razón. Las costumbres pueden alterarse-concluyó bebiendo un poco de su café solo matutino.
-¿No le pones azúcar?- ahora era ella la extrañada.
-Creo que me adhiero a tu comunidad en favor de las abejas.

Con total naturalidad, cogió una cucharada de miel y se la introdujo en la boca lamiéndola hasta limpiarla, extrajo la cuchara del orificio principal alimenticio y prosiguió con la toma de su café sin ningún tipo de edulcorante.


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