LA CHICA DEL TIEMPO. ALGO MÁS QUE INMUNIDAD DIPLOMÁTICA Y PALABRAS CLAVE

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Lucía interceptó al momento el malestar de ambos e interrumpió la conversación de "machos alfa".

-Bien, Don Alberto, comprenderá usted que, por cuestiones púramente legales y de seguridad personal, necesite a mi representante legal que, en este caso, además es mi esposo.

El presidente, volvió a girar la cara para visualizar la amplia sonrisa de aquella mujer. Había algo en ella que calmaba.

-Sí, sí, discúlpenme. Entiendan la situación. Ante cosas así, ningún gobierno está preparado. 
-No se preocupe Don Alberto, sabemos el revuelo que he provocado, y no sabe cómo lo siento. Hace ya algunos años que...
-No sigas Lucía, al señor presidente no creo que le interese mucho el origen de la cuestión sino más bien a dónde vamos todos con esto-interrumpió Mario.
-Permítame decirle caballero que, en este asunto, cualquier dato es bienvenido.

Fuente imagen: tumblr
Autor: Merve Ozarslan
El presidente necesitaba datos y más datos. A ser posible toda la información que estuviesen dispuestos a proporcionar y de la que no dispusiese todavía el servicio secreto.

-Imagino, pero no todos los datos deben ser expuestos en las primeras reuniones. Entenderá que para mí es imprescindible ser guardia custodio de nuestra seguridad-aclaró Mario.
-Nadie les va a hacer daño. Se lo aseguro. El bien que poseen es demasiado preciado-acertó a decir. 

En un momento les interrumpió el camarero de sala que les traía las bebidas solicitadas. En el mientras tanto, todos permanecieron callados, intercambiando miradas que mezclaban la preocupación por ponerse de acuerdo sin llegar a ninguna desventajas por ambas partes.
Se sirvieron el café y Lucía dio un sorbo al agua.

-¿Puedo ser directo?- preguntó el presidente.
-Por supuesto, nos ahorraríamos tiempo y espacio- contestó ella.
-¿Qué es lo que quieren?
-Pues...-saltó Mario como si estuviese esperando la pregunta desde el primer momento.
-Mario...-interrumpió Lucía-si no te importa...- continuó con la mirada.

Lentamente y un poco más calmado al ver que su mujer controlaba la situación, se recostó en el asiento de piel blanca en el que se había sentado.

- Mire Don Alberto...
- Tutéeme por favor, presiento que vamos a tener mucho contacto. Deberíamos comenzar ya a tutearnos.
-Sí..-rió- bien... Alberto. Llevamos varios años con esto. Ha sido un proceso de continua formación. Soy buena persona y no quiero hacer mal a nadie, empecemos por ahí. Sin embargo, tampoco quiero recibir mal de nadie. ¿Comprende? Me gustaría tener documentación oficial que me asegure que, en ningún momento voy a tener problemas.
-¿A qué se refiere?
-Usted sabe a qué me refiero, no me haga explicárselo-gesticuló con una mueca de desagrado.
-¿Inmunidad diplomática?-preguntó.
-La mayor prueba fehaciente de que disponga el estado para asegurarme que no voy a sufrir ningún daño físico ni mental. Y tampoco mis parientes o amistades-agregó.

El presidente ni esperó ni pestañeó al contestar.

-Hecho.  El estado pondrá todos los medios a su alcance¿Qué más?
-Lo único que pido es eso.
-¿Nada más?-Preguntó sorprendido.
-¿Qué más podría querer?-respondió ella a la gallega.
-No sé...se me ocurren millones de cosas que podría solicitar alguien con sus...-vaciló antes de decir aquellas extrañas palabras. No se veía pronunciándolas.
-¿Poderes?- respondió ella guiñando el ojo derecho un poco más relajada.
-Pues...sí...poderes...o dones...o lo que sea que haga para hacer llover...-prosiguió frunciendo extrañado el ceño.
-No necesitamos nada más, Alberto.
-Pero, Lucía...-expresó con paternalismo- Necesitarás, bueno -aclaró- necesitaréis sobrevivir, dinero para los viajes que vayas a hacer...
-Doy por hecho que de eso se encargará el gobierno. Tenga en cuenta que por previsión, Mario y yo hemos realizado estudios sobre todas los escenarios posibles, de ahí que se especializase hace un par de años en medioambiente y relaciones internacionales, ¿comprende? Sabe, tan bien como yo que el país puede obtener grandes ventajas y beneficios, nacionales e internacionales,  gracias a "esto que me pasa".¿Estamos de acuerdo en eso verdad?- acabó con la pregunta a la espera de respuesta afirmativa.
-Estamos totalmente de acuerdo, señora mía. Veo que lo tiene todo más que estudiado- asintió satisfecho.
-Así es- respondió muy segura- Entonces... si están preparados ustedes...volvamos a "conquistar" el mundo. Ya lo hicimos una vez ¿recuerda? pero ésta será de matrícula de honor, nacional e internacional, ya lo verá.



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