EL CRUCERO CRUZADO, INFORMACIÓN INESPERADA Y EL INDESEABLE OLOR A CHAMUSQUINA.

EL CRUCERO CRUZADO, INFORMACIÓN INESPERADA Y EL INDESEABLE OLOR A CHAMUSQUINA.

Este es uno de los relatos que forman parte, por orden, de la serie La señora Abbot:
El paseo matutino 1

-¿Qué haces tú aquí?-preguntó Jana totalmente desconcertada.
-No tengo ni idea todavía. Dímelo tú- respondió Tau sorprendido de verla tomando el sol en la cubierta tumbada en una butaca.
-¿Yo?- repreguntó poniendo la mano derecha delante de sus ojos para que el sol no la cegase- ¿Debo saberlo yo?
-Es lo que intuyo. En pleno mes de agosto, en un crucero que hace escala en Formentera, Malta y las islas griegas, creo yo que...deberías saberlo.
-Mira Ataulfo, tu pensamiento relacional está falto de energía por lo que puedo observar- dijo reincorporándose para hablar con él desde una postura más equitativa.
-Perdona...Jana...-se rindió-es que a mí no me gusta el mar, yo soy más de montaña, y estoy aquí con mi mujer y mis hijos...pasando una semana de crucero. No sé por qué accedí. El último algoritmo indicaba coordenadas intermitentes y mi mujer insistió tres veces en hacer un crucero... Las coordenadas coincidían con la ruta del crucero¿comprendes? Creí que mi radar relacional me llevaría hasta la respuesta y aquí estoy.
-Sin duda, tiene que significar algo- expresó preocupada.

Fuente imagen: tumblr
Autor: Federico Hurtado
Título: Canción rota.

De repente, por el otro lado de la cubierta, en la que daba la sombra, pasaba rápido con su instrumento, el vecino violinista.

-¡No! No puede ser, tiene que ser una broma.
-¿Qué? ¿Qué pasa?-preguntó Tau girándose.
-¡Mi vecino!
-¿El violinista?
-El mismo.
-¿También está aquí? ¡No puedo creerlo! Pues entonces es que..¡algo nos a traído hasta aquí a los tres!
-Sin duda, algo tiene que ser...
-Pero ¿el qué?- piensa rápido Jana-instigó dándole un golpecito en el homoplato.
-¿Yo? ¡Con lo bien que estaba yo de vacaciones! No os había recordado ni un segundo, ni señales ni nada de nada!- sus manos recorrían toda la cara arrastrándose por ella y su lamento- ...un momento ¿no lo hueles?- interrumpió sorprendiéndose olisqueando-¡Otra vez ese olor a quemado! ¿No lo hueles?¡No puedo creer que esté pasando otra vez!
-A ver, no te pongas nerviosa. Sí, huele a quemado y me temo que, si los patrones se repiten... vas a oler a chamusquina todo el viaje-dijo Tau moviendo las manos en modo calma- piensa, relajada...no pasa nada, no pasa nada-se autoconvencía con los nervios asomándole hasta por los ojos.
-¿Qué no pasa nada? ¿Cómo que voy a oler a chamusquina todo el viaje? ¿Sabes algo? ¡Tú ya sabes que algo va a pasar! y ¡los tres hemos coincidido en el mismo sitio! Esto debe ser algo muy grave. Tau... olor a chamusquina, fuego, fuego y mar...mal, ¡muy mal...!pero... un instante...-caviló-eso sería lo más fácil. Las relaciones no son tan fáciles...nunca son tan fáciles...piensa...piensa...
-No tiene porqué-contestó absolutamente tranquilo- Lo que tienes que hacer es seguir así...pensar y relacionar, tranquila...-proseguía midiendo las palabras para no entorpecer su inicial lanzamiento de relacionar pensamientos-Yo no he traído más que la calculadora. Corrijo, el teléfono móvil, con calculadora. No creo que pueda ayudarte demasiado con las  matemáticas...-dijo sacudiendo la cabeza desilusionado.
-Lo que tenemos que hacer es buscar a James. ¡Eso! Eso es lo primero que vamos a hacer- expresaba ordenándolo todo. Su cabeza y sus ideas relacionales, podían esperar aunque, funcionaban a la perfección...en segundo plano.


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