EL TRASTORNO BORDERLINE CENTRADO A GRANDES RASGOS, EN TI.

EL TRASTORNO BORDERLINE CENTRADO, A GRANDES RASGOS, EN TI.

Este es uno de los relatos que forman parte, por orden, de la serie La señora Abbot:
El paseo matutino 1

"...sirena vuelve al mar varada por la realidad...cuando el cielo no parece perdonar...
el miedo a traspasar la frontera de los nombres... dibuja la espiral de la derrota..."

Las cinco de la tarde. Lunes. Las conversaciones iban siendo necesarias ya entre el señor Abbot y el Doctor Quant. Así pues, el psiquiatra de la señora Abbot decidió realizar una llamada telefónica de reconocimiento. Su colega llevaba varios días detrás de él para conseguir un encuentro y definir el estado de la cuestión de Jana y el Doctor Quant no había hecho más que esquivarle.


Fuente imagen: cajondeguille.blogspot.com
Artista: Joaquim Falcó
-¿Abbot?
-Sí. Al habla. ¿Quién es?
-Quant.
-¡Hombre Quant! ¿Desde dónde me llamas? No reconozco el número.
-Hoy tengo guardia en el hospital.
-Ah...bien, y ¿qué ocurre? ¿Cómo va Jana? Me da un poco de miedo preguntarte.
-Bueno, sabes que es confidencial, pero puedo decirte que mejora progresivamente. No puedo diagnosticarle ningún trastorno todavía- contestó para tranquilizarlo.
-¿Cómo que no? ¿Le has hecho alguna entrevista con análisis longitudinal de su día a día?
-Sí. De eso quería hablarte- respondió cauto.
-Entonces, los resultados serán concluyentes ¿no?
-No puedo concluir nada, pero puedo decirte que, tu mujer no tiene ningún trastorno, al menos, ninguno que de momento se reconozca...por lo que...

El señor Abbot interrumpió el discurso de su colega.

-Espera, espera...¿Me estás hablando en serio?-insistió- ¿Debo aceptar que sólo está "distraída" como dice?
-Totalmente en serio..."distraída"...que graciosa...ejem...- contestó pensativo- Si dudas de mis impresiones, te aconsejo que pidas una segunda opinión.
-Quant, vamos... ¿cómo voy a solicitar una segunda opinión...?¿Cuántos años nos conocemos? Confío plenamente en tu criterio...- prosiguió alagador.
Las intenciones del Doctor Abbot perseguían cierto corporativismo médico, se hacía más que evidente.
-Sabes de sobra que tienes una trayectoria intachable, pero es que...está pasándolo muy mal. Simplemente es que creo que deberías profundizar un poco más,  sabes que para internarla, necesito un diagnóstico firmado y fiable... son muy estrictos.
-¿Qué?? ¿Intentas internarla?- preguntó Quant escandalizado-Eso...
-Pero vamos, no entiendes... no sabes lo que es vivir con ella...es tan...¿cómo definirlo? ¿¡Excéntrica!? Lo estamos pasando realmente mal... de seguir así quizás el diagnosticado sea yo,  por trastorno límite de personalidad, estoy aturdido y un poco desesperado, para qué voy a mentirte...-expresó con derrota en el habla.

Se hizo un silencio cuya perdurabilidad fue de dudosa medición. El Doctor Quant, no sabía que  las intenciones del esposo de Jana eran las que en realidad acababa de descubrir.

-¿Lo estáis pasando o lo estás, Abbot?-preguntó notablemente molesto incluyendo en la pregunta la semilla de respuesta.

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