EL DON DE LA UBICUIDAD

EL DON DE LA UBICUIDAD

Varios lugares impredecibles estancan
la moral entre ruidosos ejes de poder.
Enjuiciando, prescriben las recetas del dolor y de la cura
del amor y del desencuentro.
Plenilunios que miran desde el cielo o la luna llena
como cabezas pensantes independientes que son
en realidad
positivistas creyentes y dependientes de Ulises 31.
No escuchaste sus consejos.
No opinaron en granos de arroz brillante
(de ese que no se pasa)
aun cuando sentaron a la mesa
las más enraizadas de las amenazas rentabilizadoras
para que las masticásemos en silencio,
digiriéndolas...
sin pensar.


Fuente imagen: eyesonwalls.com


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