HIJOS DE PLA-U-TÓN

A medias están las palabras de los hijos de Pla-u-tón.
Aquellos eruditos que simplificaban las normas del mundo sensible.

Los hijos de la A
cademia.
Los estándares más seriados de la Grecia clásica que
no permiten el paso a significados desconocedores de la geometría más básica.
Aquellos, añaden barreras intangibles a las intuiciones.
Distinguen entre lo que queda del liceo aristotélico y el jardín epicúreo
en su pugna interna por acaecer como anfitriones de una obra clásica.

Hijos de Pla-u-tón
crecidos como Alfredos impertinentes e impenitentes
identificados como escribanos a pie de página.
Sabed que la historia no es más
que masas inmensurables de irregularidades consumidas por
la teoría, la del otro.
Principio de incertidumbre descolorido, inicio publicitado como arma mágica del ser en
esencia.
Sabed que el paso del tiempo instaura el saber en la Stoa
que apenas los maestros pueden escucharse, a lo lejos
fuera de esa forma infinita
donante de vueltas sobre su propio yo ecléctico.

Reconoced, (si queréis...)
en las series
la mayor de las incógnitas que pulsan el botón de apertura del
laberinto.




Fuente imagen: mobile.twitter.com

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